martes, 25 de enero de 2011

Demasiado.

Givenchy Haute Couture Spring 2011.
Y es que no sé qué decir, ni por dónde empezar. Ok, sí sé, cuando decidió que todas las modelos iban a ser asiáticas, desde ese momento, superó las expectativas y trazó justo lo que sentiríamos al ver la colección. ¿Y qué sentimos (yo, ¿tú?... nosotros?)? Grandeza y majestuosidad junto con todos sus sinónimos y derivados, que a su vez son sinónimos del Alta Costura y de la fuente de inspiración de Tisci en esta ocasión: Japón. Guerreros, dragones, origami, todo está ahi de la manera correcta, nada tan obvio para volverlo cursi. Bueno, tal vez los cascos, pero se les quita cuando los haces neón y los combinas con vestidos largos, transparentes y emplumados. Punto y aparte.
LAS ESPALDAS. Podía haber enseñado sólo los detalles de las espaldas y me daba por bien servida de haber recibido un show de alta costura. La selección de colores neones -otra vez- que puso en ellas, muestran la vivacidad que los japoneses plasman en sus propias vestimentas, pero mezclados con el gris, blanco, beige y lila, se vuelven una sorpresa satisfactoria que habla también de la falta de obviedades que logró diseñando estas piezas. 
Y así, y todo. Vayan a style.com (de donde saque las fotos) y piérdanse conmigo en un Japón histórico visto con ojos futuristas, mundiales y delicados... o algo menos ridículo y romántico.
ENJOY.

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